
Tu negocio no se parece al de al lado. Tu seguro tampoco debería.
Nos cuentas a qué te dedicas y revisamos contigo qué tienes que proteger de verdad: tu responsabilidad frente a terceros, tu local, tu género, tus herramientas y tu propia actividad.
- Delegado de MAPFRE
- Te atiende siempre la misma persona
- Propuesta hecha sobre tu actividad
- Respuesta en menos de 48 horas
Antes que nada: ¿a qué te dedicas?
De eso depende todo lo demás. Elige lo tuyo y nos llega tu actividad ya escrita, para no empezar la conversación desde cero.
Tres responsabilidades civiles que la gente confunde
Cuando alguien dice «quiero el seguro de responsabilidad civil», casi siempre está pensando en una sola de estas tres.
RC de explotación
Los daños que causa tu actividad del día a día: el cliente que resbala en tu local, la herramienta que rompe algo en casa de un tercero, el agua que se cuela al vecino.
RC profesional
El error de criterio, el consejo, el proyecto o el cálculo mal hecho. No es un golpe: es una decisión tuya que le cuesta dinero a otro.
RC patronal
Lo que te pueden reclamar si un trabajador tuyo sufre un accidente. Solo tiene sentido si tienes gente contratada.
Cuál de las tres necesitas, con qué límites y con qué exclusiones depende de tu actividad y de la modalidad que se contrate. Es justo lo que miramos antes de darte una propuesta.
Cuéntanos tu negocio en un minuto
Rellénalo y te preparamos la propuesta. Si prefieres contármelo hablando, escríbenos por WhatsApp al 680 260 395 y lo hacemos por ahí.
Tu propuesta para la empresa en 3 pasos
Primero tus datos, después tu empresa o negocio y por último qué quieres cubrir y tu seguro actual. La preparamos nosotros y te la enviamos por email; también te avisamos por WhatsApp.
¿No te carga? Ábrelo en una pestaña nueva.
¿Eres autónomo o tienes una empresa?
No es lo mismo. Ni los riesgos, ni las preguntas que hay que hacerte, ni lo que acaba en la propuesta.
Soy autónomo
Trabajas tú, a veces en casa del cliente, con tus herramientas y tu vehículo. Lo que más duele aquí es un daño a un tercero, que te roben el material o quedarte parado sin poder facturar.
- Responsabilidad civil de tu actividad
- Herramienta y material
- El vehículo con el que trabajas
- Tu propia protección si te lesionas
Tengo una empresa
Hay local, existencias, empleados, maquinaria y clientes que entran por la puerta. Aquí lo caro es parar la actividad, y casi nunca es el daño en sí.
- Continente y contenido del local
- Existencias y maquinaria
- Responsabilidad civil de explotación
- Qué pasa si el negocio tiene que cerrar unos días
Responsabilidad civil y seguro del negocio no son lo mismo
La responsabilidad civil mira hacia fuera
Responde de los daños que tu actividad le causa a otro: a un cliente, a un vecino, a un local de al lado, a la obra en la que estás trabajando. Si no tienes nada más, tu propio negocio sigue desprotegido.
El seguro del negocio mira hacia dentro
Protege lo tuyo: el local, la instalación, el género, la maquinaria, el mobiliario y lo que pasa el día que no puedes abrir.
Las garantías, los límites y las exclusiones dependen de la modalidad que se contrate y de la actividad declarada. Por eso no vas a ver aquí una lista de coberturas cerrada: la tuya sale cuando sé a qué te dedicas.
¿A qué te dedicas?
Cada actividad tiene su punto débil. Estas son las que más me llegan.

Oficios y reformas
Fontanería, electricidad, climatización, albañilería. Trabajas en casa ajena: el daño a terceros es tu riesgo número uno.

Comercio
Tienes género, escaparate y gente entrando. Robo, agua y responsabilidad civil van juntos.

Talleres
Maquinaria, herramienta y vehículos de clientes bajo tu custodia. Ojo con eso último.

Hostelería
Cocina, terraza y público. Mucho movimiento y mucha responsabilidad frente a terceros.

Oficinas y servicios
Despachos, consultoras, gestorías. Menos siniestro físico y más responsabilidad profesional y equipos.

Con vehículo de trabajo
Si la furgoneta es tu oficina, el seguro del vehículo y el del negocio tienen que hablarse.

Soy Miguel. Te atendemos nosotros.
No vas a hablar con un número de expediente distinto cada vez. Nos cuentas qué haces, cómo lo haces y dónde, y con eso preparamos la propuesta. Si algo no encaja con tu actividad, te lo decimos antes de que lo firmes, no después.
Trabajo como delegado de MAPFRE. Eso significa dos cosas: que no te voy a vender el seguro más barato del mercado, y que detrás de tu póliza hay una compañía con peritos y asistencia propios.

Lo que casi nadie revisa hasta que pasa algo
Estas son las preguntas que te vamos a hacer. Si las cuatro tienen respuesta, tu negocio está bien montado, sea con nosotros o no.
¿La actividad declarada es la que haces hoy?
Muchos negocios cambian de servicio, de maquinaria o de local y nunca lo comunican. Es el primer sitio donde se tuerce un siniestro.
¿El continente y el contenido están bien puestos?
Si declaras de menos, el día del siniestro te pueden aplicar la regla proporcional y cobras una parte. Si declaras de más, pagas de más todos los años.
¿El vehículo de la actividad está donde tiene que estar?
La furgoneta con la que trabajas, el material que llevas dentro y los desplazamientos no siempre están donde el dueño cree.
¿Y tú? ¿Quién te cubre a ti?
Si tú paras, el negocio para. Es lo último que mira todo el mundo y lo primero que se nota.
Tres pasos y ya está
Nos cuentas tu actividad
Por WhatsApp o por teléfono. Qué haces, dónde, con qué y desde cuándo.
Lo revisamos y te preguntamos
Si falta algo, te lo pregunto antes de darte números. Sin prisa y sin letra pequeña escondida.
Te pasamos la propuesta
Con lo que cubre y lo que no. Decides tú, y si nos dices que no, no pasa nada.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio el seguro de responsabilidad civil para mi negocio?
Depende de la actividad y de la normativa que te aplique: hay sectores y comunidades donde se exige, y hay contratos y clientes que te lo piden aunque la ley no obligue. Cuéntanos a qué te dedicas y lo miramos en tu caso concreto.
Soy autónomo y trabajo solo. ¿También me hace falta?
Trabajar solo no reduce el daño que puedes causar en casa de un cliente. De hecho, el autónomo sin estructura detrás es el que peor encaja un susto de responsabilidad civil.
¿Podéis asegurar mi actividad, sea la que sea?
No todas las actividades encajan en todas las modalidades. Por eso lo primero es saber qué haces: si no encaja, te lo decimos directamente en vez de hacerte perder el tiempo.
Ya tengo seguro del negocio. ¿Merece la pena que lo mires?
Sí, y no hace falta que cambies nada. Mándanos la póliza y te decimos qué tienes, qué no tienes y qué está mal declarado. Lo que hagas después es cosa tuya.
¿Cuánto cuesta?
No te vamos a dar un precio de escaparate porque sería mentira: depende de la actividad, del local, de los capitales y de las garantías. Lo que sí te damos rápido es la propuesta con su precio real.
¿Cubre si tengo que cerrar unos días por un siniestro?
Existe esa protección, pero no viene puesta por defecto en todas las modalidades ni con el mismo alcance. Es una de las cosas que hay que decidir contigo, no suponerla.
¿Tengo que cambiar todos mis seguros de compañía?
No. Puedes empezar por lo que más te preocupa y dejar el resto como está.
¿Cuánto tardas en contestarme?
Menos de 48 horas. Si escribes por WhatsApp, normalmente mucho antes.
Cuéntanos tu negocio y lo miramos
Sin compromiso y sin formularios eternos. Nos dices a qué te dedicas y empezamos por ahí.

